Nuevas amigas// Salamanca
En mis dos semanas en España he tenido el placer de conocer a mucha gente muy internacional. Ahora puedo decir que tengo amigos alemanes, sudafricanos, irlandeses, e inglesas, además de familia y mis profesores españoles. Entonces, quiero dedicar algún tiempo para contar de mis nuevas hermanas de acogida.
Después de volver de la excursión a Ávila y Segovia el domingo, nuestra mamá de acogida nos dijo que ya habían llegado tres niñas de Inglaterra que tenían solamente 15 años quienes asistirían ISLA con nosotros. Nuestra mamá, Ángela, pareció muy preocupada no solo en el bienestar de las chicas pero también el hecho desafortunado que ellas no sabían nada del español. También Ángela nos dijo que las chicas se habían acostado después de tomar un taxi de MADRID. Imagina si tuvieras solamente 15 años y tuviera que tomar un taxi por una distancia de más que una hora. ¡Qué caro sería! Ángela pidió que nos despertáramos temprano para ayudar a las niñas en asuntos logísticos, y también ayudar con la barrera idiomática entre la familia y las niñas inglesas.
La mañana siguiente, cuando las niñas se habían levantado y venido para desayunar nos dijeron que se llamaban Emma, Kate, y Tara (qué ingleses los nombres) y vivían en Londres. No estuvieron solos, sino con otro grupo de Inglaterra. Sin embargo habían llegado un poco tarde por el conflicto con sus actividades de deportes. He notado que (claro) estaban muy cansadas y calladas- y eran chicas muy tímidas que venían de familias con mucho dinero. Al principio me pareció que eran casi pijas, pero tuve que acordarme que solo tenían 15 años y estaban en un ambiente completamente nuevo.
Durante el desayuno, las chicas comieron poco y dijeron poco. Fue un poco gracioso ver el miedo los ojos de las niñas cuando Ángela empezó a hablar en español (y es muy habladora). Pero Mary y yo hablamos con las chicas en nuestra idioma compartida y las aseguramos que podíamos ayudar con todo lo que no entendían.
Juntas, nos andamos a ISLA después de desayunar. Para ellas, aprender la ruta fue muy fácil porque se habían crecido en una ciudad tan grande como Londres, claro. Entonces hablamos un poco más mientras que andamos. Tara y Kate nos dijo que preferían las ciencias mientras Emma nos dijo que prefería estudiar los idiomas. Había estudiado francés por dos años y el español por un año.
También, las chicas nos dijeron que sus padres también estaban en Salamanca, quedándose en un hotel muy cerca de ISLA. Ángela no había entendido y entonces no nos había decido, creo que. Entonces todavía estamos un poco confundidas en la lógica de poner las chicas en una familia de acogida por solamente una semana, pero no pasa nada. Se irán por Inglaterra con sus familias mañana y estoy un poco triste, pero ojalá las conozca otra vez.
Después de volver de la excursión a Ávila y Segovia el domingo, nuestra mamá de acogida nos dijo que ya habían llegado tres niñas de Inglaterra que tenían solamente 15 años quienes asistirían ISLA con nosotros. Nuestra mamá, Ángela, pareció muy preocupada no solo en el bienestar de las chicas pero también el hecho desafortunado que ellas no sabían nada del español. También Ángela nos dijo que las chicas se habían acostado después de tomar un taxi de MADRID. Imagina si tuvieras solamente 15 años y tuviera que tomar un taxi por una distancia de más que una hora. ¡Qué caro sería! Ángela pidió que nos despertáramos temprano para ayudar a las niñas en asuntos logísticos, y también ayudar con la barrera idiomática entre la familia y las niñas inglesas.
La mañana siguiente, cuando las niñas se habían levantado y venido para desayunar nos dijeron que se llamaban Emma, Kate, y Tara (qué ingleses los nombres) y vivían en Londres. No estuvieron solos, sino con otro grupo de Inglaterra. Sin embargo habían llegado un poco tarde por el conflicto con sus actividades de deportes. He notado que (claro) estaban muy cansadas y calladas- y eran chicas muy tímidas que venían de familias con mucho dinero. Al principio me pareció que eran casi pijas, pero tuve que acordarme que solo tenían 15 años y estaban en un ambiente completamente nuevo.
Durante el desayuno, las chicas comieron poco y dijeron poco. Fue un poco gracioso ver el miedo los ojos de las niñas cuando Ángela empezó a hablar en español (y es muy habladora). Pero Mary y yo hablamos con las chicas en nuestra idioma compartida y las aseguramos que podíamos ayudar con todo lo que no entendían.
Juntas, nos andamos a ISLA después de desayunar. Para ellas, aprender la ruta fue muy fácil porque se habían crecido en una ciudad tan grande como Londres, claro. Entonces hablamos un poco más mientras que andamos. Tara y Kate nos dijo que preferían las ciencias mientras Emma nos dijo que prefería estudiar los idiomas. Había estudiado francés por dos años y el español por un año.
También, las chicas nos dijeron que sus padres también estaban en Salamanca, quedándose en un hotel muy cerca de ISLA. Ángela no había entendido y entonces no nos había decido, creo que. Entonces todavía estamos un poco confundidas en la lógica de poner las chicas en una familia de acogida por solamente una semana, pero no pasa nada. Se irán por Inglaterra con sus familias mañana y estoy un poco triste, pero ojalá las conozca otra vez.
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