Mis quejas- o lo que sean// Salamanca
Por la
mayor parte, todo me lo he pasado bomba en Salamanca. Cuando pienso en
reclamar, es un poco difícil porque hay tantas cosas que me encantan. Por ejemplo, en serio odio andar
en coche y prefiero caminar, mis profesores en ISLA han sido geniales, y mi
familia de acogida es como un sueño. Supongo que no me gusta tanta lluvia, pero
en Missouri tendría el mismo problema. La única cosa que no me gusta para nada
es, en serio, que no puedo sonreír ni charlar con niños cuando los veo. Aquí no
existe la misma de cultura de parar y hablar con la gente en la calle y me parece que todas las
familias van de prisa, todos los días. Es posible que suene ridículo y puedo reírme
un poco porque de todo que las cosas de que podría lastimar, es gracioso que yo
tenga un problema con algo tan pequeño. Pero soy del medio oeste de los estados
unidos- ¿qué le voy a hacer? Por eso estoy acostumbrada de charlar muchísimo con toda la gente que conozco o que veo en la calle. También trabajo en una librería
y entonces en Missouri tengo muchísimas oportunidades de interactuar con muchísima
gente. La locura es que me considero muy introvertida, pero aquí casi siempre
me siento que me falta la interacción humana, al menos al nivel superficial. Me parece que echo de menos la interacción con
los niños mucho porque trabajo en la guardaría de mi iglesia en Missouri y al mínimo
sostengo un bebé 4 o 5 horas cada semana. Y todos los días, para ir a ISLA,
tengo que caminar por una guardaría y me entristece muchísimo. Además de la
falta de este tipo de interacción, no tengo nada mala para decir. Me encanta Salamanca
y si pudiera conseguir un trabajo en una guardería o en una escuela, creo que me
quedaría para siempre.
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